lunes, 11 de junio de 2012

BIENVENIDOS A WÍNNAPPU: PARADIGMAS

Imagen extraída de la red.



Sucedió así, sin más:

Del cielo cayó una vaca.

Antes el firmamento obscureció, se oyó un mugir furibundo y justo se precipitó el animal. A plomo, en mitad de Wínnappu. Por fortuna, en ese preciso instante, no pasaba nadie por debajo. Aun así el impacto fue colosal, y la tierra estremeció como si se le hubiera venido encima, talmente, una vaca. El suceso, por extraño, causó un gran revuelo en el pueblo. Hasta entonces el cielo había traído agua, ranas, vates; pero una vaca, lo que se dice una vaca, jamás. No fue fácil, de la noche a la mañana, asumir algo así. Advertir que el día menos pensado, zás, cerrar los ojos y soñar con la bestia cayendo, discernir si se trataba sólo de un fenómeno aislado, puntual, o por el contrario, éste constituía el preludio de una lluvia bovina pertinaz, sempiterna. Admitir, en definitiva, que el equilibrio del universo vigente había quebrado, y que esto no podía ser sino el principio del fin.

Hasta que cayó el autobús.

16 comentarios:

Isabel dijo...

¡Qué bueno! Lo del autobús para el remate.

¿Has visto la peli "Un cuento chino"?
Trabaja Ricardo Darín y borda el papel.

Me acordé de ella al leerte porque también cae del cielo una vaca.

Un abrazo.

Anita Dinamita dijo...

Si es que el mundo se puede quebrar en cualquier momento. Este fin de semana he visto caer torres del cielo, y aún no sé si ha sido verdad o no.
Me encanta el Wínnappu de hoy.
Un abrazo
PD: Yo también te recomiendo "Un cuento chino"

Maite dijo...

Jajaja, qué bueno! Lo que no suceda en Wínnappu es que, realmente, no puede suceder :)

Lola Sanabria dijo...

El día que caigan corruptos del cielo porque ni en el infierno los quieran, ese sí que será el principio del principio.

Buena vaca, digo relato.

Abrazos mañaneros.

Mei Morán dijo...

Parábola de lo que está cayendo. Siempre puede ser peor...
Winnappu puede estar en todas partes.

Nicolás Jarque dijo...

Agus, demuestra tu relato el miedo que nos produce el cielo y sus fenómenos inexplicables. Contra la naturaleza es difícil luchar y pocos alcanzar a explicarlo.

Pobres habitantes de Winnappu, deben tener los nervios a flor de piel.

Abrazos.

Xesc dijo...

La verdad, con ese nubarrón oscuro es de esperar que lluevan cada vez cosas más extrañas. Aquí y en Wínnappu.

Si el equilibrio del universo ha de quebrar, que sea así.
PD: ¿El autobús iba lleno?

Abrazos

Araceli Esteves dijo...

Ja ja ja, qué bueno, a saber qué otras cosas acabarán cayendo. Espero que el autobús estuviera vacío.

Mar Horno dijo...

Joder, cuando una ya cree que el micro tiene el broche de oro, con ese principio del fin, te descuelgas con el autobus. Tu ingenio es inagotable. Y yo me pregunto ¿qué habrá allí arriba? Un abrazo.

Susana Camps dijo...

Hace tiempo La Vanguardia se promocionaba diciendo: "Las vacas vuelan. Si lo dice La Vanguardia, créetelo". Ahora podemos decir: "Llueven vacas. Si lo dice Agus, esto es Wínnappu".
Admiro lo que eres capaz de hacer con el concepto verosimilitud.
Besos sonrientes

Arte Pun dijo...

Unos sufren el fenómeno de "El Niño", y estos Winnapuutienses para no ser menos sufren el fenómeno "paradigmático", y como bien dices, puede llover de todo. Y así.

Gracias por el relato. Un abrazo

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Como anécdota, tu relato de hoy me recordó la noticia real que le inspiró al director el guión de la película argentina "Un cuento chino". En ella se narraba cómo cayó una vaca del cielo matando a una mujer en China. Esto me hizo pensar en cómo la realidad siempre se nos adelanta.

En cuanto al micro, me parece genial, fuera de serie, el cierre que le das. Esa última frase lo transforma totalmente. Siempre me admiro tanto de tu capacidad para ficcionalizar lo inimaginable, como el talento que demuestras para convertir ese flujo de creatividad en verdadera literatura.

Un abrazo,

AGUS dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios.

ISABEL, pues no la he visto, pero me hago con ella, ya. Gracias.

ANITA, cierto, uno ya no sabe que esperar. Así que mejor llevar siempre un chubasquero encima. Gracias.

MAITE, me alegra verte por aquí. Besos.

LOLA, menuda lluvia nos espera entonces, ni el diluvio universal. Besos.

MEI, sí, y eso que tendemos por preocuparnos por nimiedades. Gracias.

NICOLÁS, la naturaleza es como es, y en cierto modo inexplicable, por eso quizá nos aterra. Gracias.

XESC, vacío, vacío, hasta los topes. Gracias.

ARACELI, a ver, ahora puede ocurrir, caer, cualquier cosa, hasta el mismo cielo. Gracias.

MAR, vaya, la misma pregunta que yo me hago. Hablaré con el autor. Gracias.

SUSANA, sí, creo recordar el anuncio. En fin, no está mal que de vez en cuando miremos un poco para arriba. HGracias.

ARTE PUN, celebro que te haya gustado la lluvia paradigmática. Gracias.

PEDRO, gracias por la anécdota. Tienes razón: siempre vamos detrás de la realidad, que a veces parece ficcionarse a sí misma. Gracias.

Abrazos.

David Moreno (No Comments) dijo...

Como siempre originalísimo. Una vaca del cielo, un autobús... De acuerdo con Lola, aunque por favor que mejor lluevan hacia arriba y se vayan a la mier... con perdón y si lo que llueve es lo que han robado mejor. En Winnappu ¿no habrá corruptos verdad?

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Puck dijo...

jajaja que lluevan ranas es lo normal, no? jajaja. Me llevo esta rana como personaje secundario a la charca. Espero que la vaca no se sienta extraña y que a tí no te importe. Si tienes por ahí más batracios ya sabes dónde encontrarme
croak, croak

Elysa dijo...

Si es que hay días que pueden llover las cosas más extrañas, sobre todo en Wínnappu. Y después del autobús ¿qué será lo que caiga?
No se puede negar el indudable poder de "enganche" de este lugar.

Besitos