lunes, 5 de marzo de 2012

BIENVENIDOS A WÍNNAPPU: APNEA

Imagen extraída de la red

      La mayoría de los habitantes de Wínnappu tiene un tic: respiran. Se trata de un movimiento mecánico que se repite con cierta frecuencia, de manera involuntaria. El reflejo, de índole aeróbica, consiste en un intercambio gaseoso entre el sujeto y el medio volátil atmosférico que le rodea. La respiración consta básicamente de dos fases: inspiración (inspirāre) y espiración (spirāre). El aire irrumpe en el organismo a través de las fosas nasales y, tras franquear laringe y tráquea, alcanza los pulmones. Desde allí el oxígeno se dispersa por todo el cuerpo y el dióxido de carbono es expelido al exterior por las mismas vías y orificios de entrada. Se estima que este proceso se practica de media unas 60.000, 33 veces al día, dependiendo de la altitud, la presión arterial, la actividad física y el tamaño del apéndice nasal. No es de extrañar pues, si uno se fija detenidamente, ver a la gente respirando todo el tiempo; de forma convulsa, una y otra vez, sin pausa. Es un acto tan usual y rutinario que se puede alternar al unísono con otros de distinta naturaleza, tales como pensar, hablar, montar en bicicleta, pellizcarse la oreja, enamorarse, hacer el pino, bailar, dormir, a saber… Sí, es cierto, a menudo uno se distrae, pierde la conciencia y se olvida, pero por norma no suele ocurrir nada excepcional. Algunos ni siquiera se percatan hasta muchos años después, y otros incluso nunca.

14 comentarios:

Lola Sanabria dijo...

Vivimos, a veces, de manera mecánica, sin detenernos a reconocer ni nuestra respiración, mucho menos lo que ocurre al lado. De vez en cuando la apnea nos da un aviso. De momento.

Buen ejercicio respiratorio.

Besos madrugadores.

Xesc dijo...

Me sorprende que en Wínnappu se respire tanto. ¿De dónde se saca tanto aire? Bueno, eso sería otra historia, claro.

No me sorprende sin embargo que la apnea la señales como algo intrascendente hasta el punto que tarden en percatarse de la pérdida del automatismo (algunos). Yo, incluso en mi comunidad, algún que otro muerto viviente he visto andando tan tranquilo. Por lo natural son pacíficos pero cuando les adviertes que se les ha caído el hálito al suelo se ponen verdes de rabia.
No sé, más aire para el resto.

Abrazos

manuespada dijo...

Si en Wínnappu se respira tanto es que el aire es de calidad, compuesto por azufre y mercurio, por lo menos. Me pregunto con qué harán los vahos de eucalipto. Abrazos.

Mar Horno dijo...

Es sorprendente la poca importancia que le damos a la respiración, ese pequeño acto que nos ata a la vida. Yo últimamente soy plenamente consciente de ello porque no hago otra cosa que suspirar. Un abrazo.

Citizen_0 dijo...

Qué sería de nosotros sin el extrañamiento que hace que veamos lo extraordinario de algunas cosas cotidianas.

Un saludo.

Anita Dinamita dijo...

Me acabo de descubrir como habitante de Wínnappu, eso sí, de perfil bajo, yo respiro cada menos tiempo y a ratos aguanto la respiración a ver si así paro el mundo y lo enderezo, pero nada, no hay manera.
Abrazos con latidos

Juan Ojeda dijo...

Que extraño que suele ser ver con detenimiento los detalles de cualquier proceso absolutamente incorporado a la vida y a la mente; tanto que ha perdido la mayoría de sus nombres para el común de las personas,,,

Y si, todo concluye con una apnea de la cual no alcanzamos a percatarnos.

Me encantó este espejo de lo ultra-cotidiano,
un abrazo.

Maite dijo...

Y hay otros que no dejan respirar, aún siendo conscientes de ello. Me ha gustado mucho esta nueva aventura Winnappu, nunca deja de sorprendernos. Besos.

Nicolás Jarque dijo...

Agus, muy buena la ironía de un proceso tan vital y común que se produce a diario entre los habitantes de Winnappu y según tengo entendido por los habitantes de la Tierra.

A pesar de ser un micro científico, el tono ha ayudado para que no me perdiese.

Un abrazo.

Susana Camps dijo...

Hay que ver qué partido le sacas al extrañamiento... Extrañada me he quedado de todo lo que puede hacer el sistema simpático (¿o era el parasimpático?), sin simpatía alguna por los winnapputienses, que ni se enteran cuando les falta.
Abrazos muy conscientes y deliberados.

Enmascarado dijo...

Yo creo que este tic se generó en mi pueblo, desde que tengo uso de razón me cuentan que ya existía.
Saludos.

Elysa dijo...

Ahora entiendo el porque algunos tienen ese color tan raro, es la apnea. es tan natural eso de respirar que muchos ni se dan cuenta que han dejado de hacerlo.

Besitos

AGUS dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios.

LOLA, el acto más esencial y al que menos atendemos,paradójico, ¿no?. Besos.

XESC, la inercia. Supongo que es eso, que llega un momento que incluso ésta nos avanza. Gracias por pasarte.

MANU, está claro que no es como nuestro aire, especialmente el de Madrid y Barcelona, y sus nubes tóxicas de polución. Nos acabará saliendo otra oreja, ya verás. Gracias por pasarte.

MAR, ya es mucho, no te creas. Yo no hago yoga, pero dicen que es la leche. Gracias por pasarte.

CITIZEN, es curioso porque uno se acerca tanto a la realidad que esta se vuelve surrealista, absurda. Da que pensar. Gracias.

ANITA, yo jugaba a eso debajo del agua, ahora me conformo con hacerlo encima. Gracias por pasarte.

JUAN, esa era la pretensión del texto. Una mirada tan próxima que provocara el extrañamiento. Es muy curioso. Gracias por pasarte.

MAITE, todo depende del apéndice nasal que uno tenga o aquellos que le rodean, jeje. Besos.

NICOLAS, te confieso que la ironía no era premeditada, es el propio acercamiento al objeto. Gracias por pasarte.

SUSANA, supongo que al final será así, uno se olvidará de respirar y no se dará ni cuenta. Y todo se ira al carajo. Gracias por pasarte.

ENMASCARADO, puede ser, puede ser, habría que investigarlo. Gracias por pasarte.

ELYSA, lo del color no lo había previsto, se me escapó, pero tienes toda la razón. Gracias.

Abrazos.

Cybrghost dijo...

Ya tengo algo en común con Wínnappu, aunque yo respiro algo más precipitadamente.