Llovían pulpos sobre el folio en blanco y los habitantes de Wínnappu permanecían encerrados en sus casas, esperando que la tormenta amainase. Tras las ventanas, a refugio, escudriñaban los nubarrones sombríos y la plaza inhóspita, huera. El viento arreciaba, los pulpos tintineaban contra los cristales y en el cielo apenas se distinguía el hueco vacío de una luna inexistente. Entonces la imaginé; una pelota, olvidada, desafiando al mal tiempo. Nada más verla, un niño con pies y orejas de niño salió veloz en su busca. Tras él fueron otros, y otros, y más. Luego, detrás, sus padres y todos aquellos que aún seguían cobijados en la penumbra. Y a pesar que el aguacero no remitía, la plaza se llenó de gente que danzaba al son de la lluvia. Incluso yo me ceñí mi bombín y corrí a saltar sobre los pulpos.
* Me gusta imaginar que Wínnappu nació así. Y que lejos de cualquier pretensión, sé que le debo mucho más yo a él que él a mí. Todavía hoy dudo, y sospecho, quién escribe a quién. Wínnappu. Capítulo 50. Seguimos.

18 comentarios:
¡50 Winnappus! Aunque estoy de huelga bloguera no podía dejar de pasarme para darte la enhorabuena y mandarte un abrazo.
Pulpos, ríos de tinta, Winnappu. Es un bello comienzo.
Yo estoy convencida de que Winnappu te está escribiendo a tí. Lo sé de buena tinta. Un abrazo paisano.
Es normal que detrás de la pelota aparezca un niño y detrás de un niño con orejas de niño aparezcan unos padres... aún así, la aparición del resto del pueblo sólo podría deberse a la tinta de tus pulpos y no a la de ningún otro...
Felicidades Agus, y que celebres las bodas de oro por todo lo alto... y por supuesto que pases de los 100 Wínnapus. Qué emoción :-)
Y besos
Bodas de oro, dice Rocío... sí, qué buena definición para un hito tan redondo como Wínnappu. Enhorabuena de la buena.
(Lo de que lluevan pulpos me ha hecho sonreír, siempre me pareció graciosa la "calamarsada" de los informativos de TV3 y se me ocurre que te asaltó inconscientemente.)
Besos, winnapputiense de Nivola.
Hoy me has hecho viajar a Wínnappu. Tu relato, precioso. Gracias.
Yo creo que Wínnappu te escribe a ti y nos comenta a nosotros.
Es que una pelota llama al pueblo, inevitablemente. Podíamos dejar una pelota abandonada en algún sitio donde se necesite gente ¡buena idea!
Un abrazo de oro
Agus, sensacional como siempre el capítulo de Winnnappu. Es una lectura en que se mezcla lo absurdo con la razón, lo imaginario con lo real y la mentira con la verdad. Me gusta mucho.
¡Larga vida a Winnappu! Que estos cincuenta sean sólo los primeros de una larga colección de capítulos.
Un abrazo.
Qué voy a decir yo de Winnappu que no haya dicho ya. ¡Que siga por siempre!
Un saludo indio
Pulpos.
¿Por qué pulpos? ¿Por la tinta? ¿Por pegajosos? ¿Por resbaladizos? ¿Es el aguacero -pulpenta, octormenta, en este caso- lo que sigue a la sequía? Pues caen sobre el folio en blanco.
Me gusta la imagen de la pelota como núcleo alrededor del cual se lía la madeja de Wínnappu.
Y el bombín, por supuesto, actitud.
Abrazo
Gab
Yo creo que Winnappu lo veremos en papel o en e-book o en los dos formatos...
Tiempo al tiempo..
Kss
Creo que ya te lo dije en su momento, o en el tuyo, o quizás fue en el otro. En fin, que las historias de winnappu son una de mis series favoritas.
Eso, seguimos.
Besos payasos.
50 capítulos! Enhorabuena, Agus. La blogosfera ganó mucho el día en el que decidiste abrir este espacio, creo que tu blog es un libro vivo que se debería impartir en la escuela. Tu constante esfuerzo es increíble, amigo.
Celebremos el cincuentenario de Winnappu, es todo un honor haber paseado por cada uno de sus capítulos, y haber encontrado en ese camino bates, pulpos, muñecas, sombras que envejecen o competiciones de carreras paradas. Todo un lujo, Agus, no sé si hay que agradecerlo al pueblo o al autor, o tal vez ambos sean lo mismo.
Yo creo que llueven pulpos porque por Winnappu corren ríos de tinta.
Besos y felicidades!!!
Gracias a todos por vuestros comentarios.
JESUS, me alegra que te hayas saltado la huelga para estar hoy aquí, al fin y al cabo, formas parte de la historia de Wínnappu. Gracias.
MAR, y yo, seguro. Cualquier día me convierto en personaje, ya verás. Gracias por pasarte.
ROCÍO, esa es la idea: llegar a los cien. Y luego a ver si le puedo dar forma, pulir, y a ver a ver.. Gracias.
SUSANA, jeje, no lo había pensado, pero seguro, como bien dices, que la idea pululaba por mi inconsciente. Gracias por pasarte.
RELATADAMENTE, me alegro que te haya gustado. Gracias.
ANITA, la pelota como eje del mundo, y semilla de cualquier civilización, jeje, no es mala idea. Gracias.
NICOLÁS, sí, Wínnappu es un pueblo torpe y poliédrico, pero creo que se hace querer. Gracias por pasarte.
DAVID, cierto, tu apoyo siempre ha sido un puntal. Wínnappu funciona porque vosotros queréis, sin duda. Gracias por pasarte.
GABRIEL, los pulpos en movimiento vertical de 9,8 m´s son un espectáculo. No caen, se precipitan. Y el bombín, por supuesto, ceñido. Gracias.
ROSANA, ojalá, por supuesto. Lo importante es que me lo estoy pasando muy bien escribiendo sus historias. Luego, si viene eso, cojonudo. Besos.
KUM, lo sé, y me produce una satisfacción enorme. Un placer. Gracias por pasarte.
MANU, joder me emocionan tus palabras, y más viniendo de tí. El referente de los blogs, y la primera bitácora que descubrí. Muchas gracias, tu apoyo es fundamental.
MAITE, y para mi es un placer contar con lectores como tú, que además de mirada e inteligencia, me dejan su cariño para seguir y seguir. Besos.
Abrazos.
Eres tú quien escribe a Wínnappu, es tu criatura. Que lleve tus genes y se parezca a ti no le da la vuelta a esta tortilla. Como padres e hijos, como el tiempo, que aunque parezca detenerse, fluye siempre hacia el mismo lado.
El relato me ha gustado. Parece que es el relato de una mala digestión de pulpo, que encuentra la solución en una pelota imaginada que debe ser una pastilla de "Almax", y así nace Wínnappu.
Felicidades Agus, ¿cómo lo vais a celebrar? Podías ser recibido en la plaza del pueblo como su Creador, organizar un concurso de microrrelatos por parte del área de deportes y cultura, o...
Un abrazo
¡Enhorabuena por esos 50 Wínnappu! No importa quién escribe a quién, ¡yo lo disfruto!
Y estoy con Rosana, son libro.
Besitos
Quién sabe quién es un personaje de quien.
Agus: dime la verdad. ¿Ya presentaste Wínnapu a una editorial? Esta ciudad merece un libro, amigo mío. Abrazos.
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