lunes, 28 de noviembre de 2011

BIENVENIDOS A WÍNNAPPU: SON DE PAZ



      Un día llegó a Wínnappu una tribu de indios. Dejaron las canoas en el río, montaron las tipis alrededor de la iglesia y se quedaron allí a vivir. Decían venir en son de paz, Jao!, pero al principio en el pueblo no las tenían todas consigo. Sin embargo, unos meses después, sus habitantes ya sabían lanzar flechas con el arco, hacer señales de humo, bailar la danza del fuego, invocar al dios Kokopelli y hablar en infinitivo. Asimismo ellos aprendieron a jugar al golf, a tocar la mandolina y a montar en bicicleta sin bicicleta. Incluso se instruyeron en el insigne y excelso arte del cante jondo, y todas las noches, bajo la luz de la luna, se arrancaban por bulerías. No obstante, desde un inicio, su mera presencia suscitó los recelos de las autoridades. Aunque nadie nunca imaginar que éstas llamar al Séptimo de Caballería.