EL OTRO
El francotirador es el otro. El otro también. Ambos permanecen ocultos, agazapados, en silencio. Uno tras la mira telescópica, sujetando el gatillo. El otro a refugio, en la barricada. Tanto el uno como el otro intuyen que el otro está ahí. Fuera. Incluso en la misma noche uno y otro podrían llegar a confundirse. El uno con el otro. El otro con el uno. Pero sólo es cuestión de tiempo. De altura. Y de que exista el otro.
