La probabilidad estimada de ser alcanzado por un rayo si uno luce bigote, juega al squash, tira gatos por la ventana, fornica con un finlandés o finlandesa todos los lunes, miércoles y viernes, cuenta olas, hace trampas al mus, no veranea nunca en Saint-Tropez, se le lengua la traba si dice tres tristes tigres comen trigo en un trigal, sufre hemorroides, recita a Rubén Darío, duda si pegarse un tiro o pegarse dos, tiene un amigo que cuando era pequeño se le secó un huevo, domestica metáforas, sopla el clarinete o clarín, admira a Don Enrique Castro Quini y pasea a un perro que no es un perro sino un trozo de aire con forma de perro, es la misma que no ser.
