Cosecha del 76 y con raíces en el corazón de la Ribera del Duero, el frío de Burgos me mantiene fresca. Lo de escribir me viene de pequeña, pero lo convertí en carrera y, al final, la obligación acaba con la pasión. Pasé de los cuentos a las noticias y, desde hace un tiempo, cambio a ratos la realidad noticiable por sueños contables que he ido plantando en los Jardines de Puck.
Confieso que, mucho antes de robarle el nombre una noche de verano a un divertido duende shakesperiano, ya había leído toda la saga de la colegiala danesa creada por Lisbeth Werner. Y es que desde siempre he devorado todos los libros que caían en mis manos, desde los clásicos a aquellos de elige tu propia aventura, quedándome con Borges, García Marquez, Delibes... y, con música añadida, Joaquín Sabina. Lo de la pasión por las ranas, así, sin hechizos ni nada, es otra historia...
Hoy, en Pasen y Vean, tengo el placer de contar con la presencia de Mar G. Mena. Más conocida en la blogosfera como Puck. Mar es periodista, trabaja en la radio y entre otras muchas cosas también se encarga del parte meteorológico. Lo de escribir me viene de pequeña, pero lo convertí en carrera y, al final, la obligación acaba con la pasión. Pasé de los cuentos a las noticias y ahora estoy dispuesta a cambiar a ratos la realidad noticiable por un sueño contable. También escribe en su bitácora Los jardines de Puk. Mar es una escritora muy versátil y polifacética. En su literatura tienen cabida todos los temas y preocupaciones. Desde un estilo directo, sencillo y lleno de frescura Mar disecciona los pormenores cotidianos del hombre y los avatares de su vida diaria. Siempre con una voz original que irradia optimismo a raudales y crea una imágenes muy visuales, potentes, llenas de color. Realmente, adentrase en su forma de concebir la literatura es como adentrarse en un jardín. Un jardín donde la brisa suave, los olores y los colores embriagan al visitante. Sus textos, homenajes literarios, poemas, conservan tras el proceso creativo toda la vitalidad y energía. Y así nos llegan, como si en realidad hubieran sido escritos de un tirón.
Rana de San Antón y Érase otra vez. Estos son los dos textos que hoy os presento. El primero apareció en el Filandon 3.0 de 2010 organizado por Alberto Flecha. Es un texto que nos cuenta una historia sencilla pero de hondo calado. Mar disecciona dos mundos antagónicos, el nuestro y otro que poco a poco ya se está perdiendo, y nos invita a realizar una profunda reflexión acerca del valor real de las cosas. Un tema tremendamente actual que pone en jaque todo nuestro sistema de valores. En definitiva todo el sistema social y económico que nos envuelve. Me gustaría destacar la fina ironía - Mar se maneja muy bien con este recurso - que destila el texto, y que aún hace más evidente la frontera que separa ambos mundos. El segundo texto, más reciente, es un juego de niños. Una delicia donde la autora nos describe el tránsito de la infancia a la madurez, con todo lo que esto conlleva. Y lo hace a través de los cuentos. Esos cuentos que un día no tan lejano nos marcaron y nos hicieron creer que el mundo era algo distinto. Muy distinto a lo que nuestros ojos, quizás ya cansados, están hoy acostumbrados a ver. Sin más preámbulo os dejo con ella. Señoras y Señores con todos ustedes Mar. G. Mena. Rana de San Antón. Érase otra vez. Disfrútenlo. Pasen y Vean.
Hoy, en Pasen y Vean, tengo el placer de contar con la presencia de Mar G. Mena. Más conocida en la blogosfera como Puck. Mar es periodista, trabaja en la radio y entre otras muchas cosas también se encarga del parte meteorológico. Lo de escribir me viene de pequeña, pero lo convertí en carrera y, al final, la obligación acaba con la pasión. Pasé de los cuentos a las noticias y ahora estoy dispuesta a cambiar a ratos la realidad noticiable por un sueño contable. También escribe en su bitácora Los jardines de Puk. Mar es una escritora muy versátil y polifacética. En su literatura tienen cabida todos los temas y preocupaciones. Desde un estilo directo, sencillo y lleno de frescura Mar disecciona los pormenores cotidianos del hombre y los avatares de su vida diaria. Siempre con una voz original que irradia optimismo a raudales y crea una imágenes muy visuales, potentes, llenas de color. Realmente, adentrase en su forma de concebir la literatura es como adentrarse en un jardín. Un jardín donde la brisa suave, los olores y los colores embriagan al visitante. Sus textos, homenajes literarios, poemas, conservan tras el proceso creativo toda la vitalidad y energía. Y así nos llegan, como si en realidad hubieran sido escritos de un tirón.
Rana de San Antón y Érase otra vez. Estos son los dos textos que hoy os presento. El primero apareció en el Filandon 3.0 de 2010 organizado por Alberto Flecha. Es un texto que nos cuenta una historia sencilla pero de hondo calado. Mar disecciona dos mundos antagónicos, el nuestro y otro que poco a poco ya se está perdiendo, y nos invita a realizar una profunda reflexión acerca del valor real de las cosas. Un tema tremendamente actual que pone en jaque todo nuestro sistema de valores. En definitiva todo el sistema social y económico que nos envuelve. Me gustaría destacar la fina ironía - Mar se maneja muy bien con este recurso - que destila el texto, y que aún hace más evidente la frontera que separa ambos mundos. El segundo texto, más reciente, es un juego de niños. Una delicia donde la autora nos describe el tránsito de la infancia a la madurez, con todo lo que esto conlleva. Y lo hace a través de los cuentos. Esos cuentos que un día no tan lejano nos marcaron y nos hicieron creer que el mundo era algo distinto. Muy distinto a lo que nuestros ojos, quizás ya cansados, están hoy acostumbrados a ver. Sin más preámbulo os dejo con ella. Señoras y Señores con todos ustedes Mar. G. Mena. Rana de San Antón. Érase otra vez. Disfrútenlo. Pasen y Vean.
RANA DE SAN ANTÓN
Aquel verano sus padres tiraron la casa por la ventana. Un mes en Londres para aprender el idioma, que sin inglés no vas a ninguna parte, decía su madre. Después quince días en un campamento deportivo, que al niño se le da bien el balón y cualquier día nos retira, decía su padre. Y ambos coincidieron en que al menos debía pasar otras dos semanas en Madrid con la tía Angustias que está muy bien relacionada y las niñas van a clase con la hija de una prima segunda de los Borbones.
Entre tantas idas y venidas Mario pasó unos días en el pueblo y cuando volvió a clase, en su primera redacción lo tuvo claro.
"Este verano he ido al río. Yo no sé cazar ranas pero al Largo se le da muy bien y cogimos una de San Antón. Se la quedó él pero le puso mi nombre. El Largo sabe mucho de animales y de muchas cosas. Yo de mayor seré veterinario y cuidaré sus vacas".
ÉRASE OTRA VEZ...
El conejo blanco mira insistente su reloj. A su lado bosteza la Bella Durmiente y Caperucita Roja comparte con los siete enanitos el contenido de su cesta. Varias madrastras intercambian experiencias mientras Hansel y Gretel discuten por la última chocolatina. El lobo no le quita ojo a Cenicienta que intenta recoger con una escoba las hojas caídas de los árboles. A su sombra, ante la atenta mirada de un príncipe altivo vestido de azul, varias princesas evitan que el sol estropee sus blanquecinos rostros.
Todos están fuera de lugar, en un bosque que ninguno reconoce. Blanco. Inmensamente blanco. Tras siglos encerrados, cada uno en su cuento repitiendo una y otra vez la misma historia, ahora cada cual puede decidir su propio destino. Los más tradicionales vuelven a comer una y otra vez las mismas perdices. Algunos prestan sus servicios a autores varios. Los más osados hemos conseguido cruzar el bosque.
MAR G. MENA
PRÓXIMO ARTISTA INVITADO: La semana que viene nos visitará alguién a quien por suerte le sobran las palabras. Y nosotros que nos alegramos que así sea y por mucho tiempo.
MAR G. MENA
PRÓXIMO ARTISTA INVITADO: La semana que viene nos visitará alguién a quien por suerte le sobran las palabras. Y nosotros que nos alegramos que así sea y por mucho tiempo.



