martes, 2 de noviembre de 2010

PASEN Y VEAN: BEATRIZ ALONSO ARANZÁBAL



       "Nací poco antes de que acabara 1963, y empecé a escuchar a los Beatles cuando ya se habían separado, lamentando tal cosa. Uno a uno me fui aprendiendo todos los LPs (y mejorando mi inglés, de paso), hasta que llegó el punk, el mod, el ska y la nueva ola, y me dejé arrastrar por esa marea, que me llevó a tocar en uno de los grupos inefables de la época, los Monaguillosh. Soñé con llegar al cine haciendo bandas sonoras con mis teclas, pero éstas me llevaron, una vez adulta y convertida en madre, a la escritura, que ocupa menos espacio en las casas que un órgano Casio, con su altavoz y su caja de ritmos. Aprendí a escribir guiones después de quedar finalista en un concurso de Fotogramas y RENFE, recreando un epílogo de mi película favorita “Breve Encuentro” (1945). Actualmente trabajo como psicóloga clínica de personas con enfermedad mental grave y duradera, y tiendo a ser breve porque no tengo más remedio…"

       Hoy, en Pasen y Vean, viene a visitarnos alguien muy especial: Beatriz Alonso Aranzábal. Psicóloga, guionista, escritora y directora de cortometrajes. Una autora polifacética y versátil capaz de plasmar todas sus inquietudes en distintos planos artísticos. Esta virtud nos indica que estamos ante alguien que domina a la vez diversos lenguajes. Lenguajes que Beatriz no separa ni distingue en el momento de crear. Por esta razón sus relatos son tan visuales y sus cortometrajes tan literarios. Todo ello con un único afán: descubrir, desentrañar, mostrar los recónditos secretos que esconde la condición humana. Los mecanismos de acción, los patrones que rigen nuestro comportamiento, las aristas y vértices de nuestros sentimientos, deseos y pasiones más ocultas. En el arte de Beatriz se intuye el firme propósito de desenmascarar el disfraz - los disfraces - con el que todos nos vestimos cada día para convencernos que somos lo que en realidad no somos. Ropajes que esconden nuestros anhelos, miedos, contradicciones, inquietudes. Y que Beatriz saca a relucir de una manera diáfana, sencilla y brillante. Recuerdo precisamente ahora su texto "Irina" donde un personaje enamorado de su sirvienta, oculta y transforma sus verdaderos sentimientos hasta convertirlos en todo lo contrario. Cuando se da cuenta de su error, de su cobardía, ya es demasiado tarde para todo.

  Beatriz fue finalista de Rec la pasada edición, sus textos han sido publicados en bitácoras especializadas como La nave de los locos de Fernando Valls y radiados en diversos espacios. Además, escribe habitualmente en su bitácora Cartas sin sellos , "un lugar de encuentro para los amantes de las palabras, la correspondencia y la comunicación sincera", donde también encontraréis un archivo de cartas agrupadas en distintas temáticas. Acercaros cuando tengáis un ratito, vale mucho la pena.



       Hoy tenemos acción por partida doble. Primero os presentaré su relato titulado "El duende", finalista de Relatos en Cadena Edición 2008-2009. Una pieza que parte quizás de una de las frases más complejas de este concurso. Y desde la cual Beatriz construye un magnífico micro. Un texto que retrata en pocas líneas a una familia al completo y dibuja los sueños de su precoz protagonista. Un micro de contrastes, tremendamente visual y cinematográfico. Escrito con pinceladas certeras y precisas que nos acercan al mundo de las apariencias a través de los ojos de un "niño". El giro final nos descubrirá la otra realidad, aquella que ocultan los disfraces. Una realidad desnuda, descarnada, tierna. Repleta de contradicciones. Lo mismo ocurrirá - os dije que trajerais palomitas -  con el corto que os dejo, "Papiroflexia". Un cortometraje lleno de pequeños matices y destellos fugaces. Excelente. Señoras y Señores con ustedes Beatriz Alonso Aranzabal. "El duende". "Papiroflexia". Disfrútenlos. Pasen y Vean.







EL DUENDE

       Algún día se enterarían de quién era el que movía el espejito, el cepillo de plata y la polvera dorada, pero aún tenían que pasar algunos años. Y, mientras, mi abuela seguiría lamentando que los duendes, o los ratones, descolocasen cada noche su tocador. Mi madre seguiría atosigando a mi padre para que ingresara en una residencia a su señora madre, que daba ya demasiadas muestras de senilidad. Y yo, el hombrecito de la casa, seguiría esperando cada noche a que todos estuviesen dormidos para entrar en la alcoba de la abuela, y jugar a ser la mujer que había dentro de mí.


                                             

                                        PAPIROFLEXIA ( VÍDEO )


BEATRIZ ALONSO ARANZABAL



PRÓXIMO ARTISTA INVITADO:  La semana que viene nos visitará un escritor muy particular. Algunos aseguran que es el quinto beatle.